La cita no se pudo guardar
Elegiste la hora, llenaste los datos y al guardar te rebota. Entre esos dos momentos Belza vuelve a comprobarlo todo, y algo cambió.
1Alguien se te adelantó
Es lo más común. Justo antes de guardar, Belza mira si hay otra cita encima de esa franja para esa persona. Si la hay, no guarda.
Hay un caso que sorprende: un cliente puede tener el hueco apartado sin haber terminado de pagar. Esa reserva temporal aguanta hasta 30 minutos y también bloquea el espacio, aunque en el calendario todavía no se vea nada.
Recarga el calendario. Si el hueco sigue libre pasados esos minutos, vuelve a intentarlo.

2La cita se sale del horario
Belza rechaza la cita si termina fuera del horario de esa persona, aunque empiece dentro. Suele pasar al añadir un segundo servicio a una cita que ya cabía justa.
También rechaza si hay una ausencia registrada en esa franja: el mensaje nombra a la persona.

3Si son varios servicios, tienen que ir pegados
Una cita con varios servicios se guarda como un bloque continuo: cada servicio tiene que empezar justo donde termina el anterior.
Si querías dejar un rato entre medias, son dos citas separadas, no una con hueco.

Resultado
Sabes si se te adelantaron, si la cita se sale del horario o si el problema es cómo encadenaste los servicios.